viernes, 22 de marzo de 2019

SABOTEUR. LAS MINAS PERDIDAS.


Juego de mesa que me regalo estos pasados Reyes. Ya había jugado a la versión de cartas pero solamente una vez. Lo compro en una tienda madrileña después de haberme atrevido con Kodama y El valle de los mercaderes, además de Agricola, y buscando un juego familiar para más de cuatro jugadores. 

Ahora han implementado un tablero en el que desplegar los caminos hasta llegar a los cuatro tesoros. Es un juego de equipos pero los jugadores pueden ser del equipo de su color, del contrario y estar ocultos (el Saboteador) o ser un Egoísta que no comparte tesoros. De eso va el juego, de conseguir tesoros en dos ronda. 

Divertido y fácil de explicar y jugar. Pueden participar hasta nueve jugadores, las losetas de caminos recuerdan a las del Carcasonne y es un bonito juego al que es difícil cansarse y que se disfruta más cuanto más jugadores haya disputando la partida. 

En un par de años ha abandonado mi ludoteca al habérselo regalado a unos amigos.